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11 oct 2017

El fin de todas la cosas, parte 2

Algunos Protectores habían sobrepasado la defensa de Evolution impuesta en la entrada de la sede científica, siguiendo los rastros de destrucción en uno de los elevadores descendieron hasta el gran almacén de reposición, una enorme estancia donde se reponía todo material necesario para los científicos en las columnas, que actuaban como depósitos y mediante cintas transportadoras llevaban la materia prima hasta cada sector de las siguientes plantas subterráneas.

- ¿Pero... qué cojones?

- ¿Qué es es todo esto?

Preguntaron varios Protectores en cuanto vieron el estado del almacén. Muchos de los depósitos estaban totalmente derruidos, con decenas y cientos de cajones metálicos y otras pertenencias básicas tales como cristalería de laboratorio, indumentaria y capsulas de contención. Muchas zonas del techo presentaban enormes huecos que conectaban con la superficie, de los que se desprendían muchos bloques sueltos de hormigón, llenando la zona de obstáculos, ruidos ensordecedores y nubes de polvo.

8 abr 2017

Lazos

El gigante por fin llegó a la costa y por tanto, a las afueras de la ciudad. Sin el gólem para enfrentarle ya podía arrasar con todo a su paso. La mandíbula inferior se deslizó hacía abajo para exhalar una densa bruma oscura, la misma que albergaba en su interior, entre los huesos de su caja torácica y cráneo. La bruma se dispersó en el aire y mostró lo que estaba cubriendo: una horda inmensa de distintos tipos de muertos vivientes que se unió a la plaga voladora que ya escoltaban al esqueleto gigante en su llegada a la capital. En concreto, las criaturas óseas voladoras recogían a los muertos vivientes terrestres con sus garras o almacenándolos en sus cavidades torácicas y fueron de inmediato a las inmediaciones de la ciudad para comenzar su carnicería.

2 dic 2016

El peso del deber



- Está allí, yendo al castillo -. Indicó Akshael señalando hacia el este. Entre tanta nube de humo negro se discernía el castillo de Tydoras con la mayoría de sus torreones en ruinas pero aún con su impactante fortaleza intacta e iluminada por el amanecer.

- Dejádmela a mi -. La mirada cambió en Maief, quien pasó de estar con la cabeza perdida por la masacre que estaba ocasionando al frente de los Protectores en la parte central de la ciudad a enfocarse por completo en lo que debía hacer. Se lo debía a Evolution... Bueno, al fin y al cabo les debía todo a ellos.