2 ago 2024
Similitudes y diferencias
25 nov 2023
Maestro y alumna, parte 3 y final
Lo sucedido a nivel físico no figuraba entre las experiencias más adversas que Meryl había enfrentado en su vida; sin embargo, se encontraba notablemente debilitada. Finalmente, alcanzó tierra firme después de días de travesía en el bote. Al hacerlo, tropezó levemente, revelando su estado actual. La escasez de alimento y agua tras su agotamiento la habían dejado en una condición vulnerable, agravada por el estrés mental derivada de los acontecimientos en el crucero, lo cual sumía a Meryl en un estado de agotamiento y vacío. Pandora, a su lado, también manifestaba signos de debilidad, aunque su condición era considerablemente mejor que la de su dueña.
Maestro y alumna, parte 2
El viento invernal se había transformado en una suave brisa fresca pero apacible, en sintonía con la tibia temperatura que había por cualquier zona abierta. Se trataba de unos sortilegios que se ejecutaban a través de puntos de anclaje situados estratégicamente por la cubierta, que envolvían el crucero como una burbuja y mantenía el interior con una temperatura cálida y agradable, como si volviese a estar en verano. Meryl pensó que el trato que tuvo cuando embarcó fue solo exclusivo de aquel día, para darle la bienvenida; una copa de champán al subir, personal acompañándole para mostrarle las distintas zonas de ocio y descanso, y dónde estaban ubicadas, comida y bebida al gusto, servicio de habitaciones las veinticuatro horas... Pero días después seguía recibiendo un trato equivalente, con total dedicación y atención al detalle de lo que necesitaba el cliente, para el gozo de Meryl.
Maestro y alumna, parte 1
- Señora... ¿Señora?
Un leve zarandeo la devolvió al mundo de los despiertos, con un notorio deje de queja en el ruido que soltó por su boca. En cuanto notó qué ocurría, se enderezó rápidamente y notó una sacudida en el brazo izquierdo, que se le había quedado dormido de haber estado apoyada en él. Se fijó con el ceño fruncido en la persona que había interrumpido su sueño. Se trataba de un miembro del personal del tren; un joven de pelo corto, piel pulcra y con una sonrisa tensa al darse cuenta de que aquella mujer estaba con fuego en su mirada.
- ¿Desea comer algo, señora?
- ¿¡Para eso me despiertas!? ¿¡Y qué es eso de 'señora'!? -. Con aquel sonoro grito, llamó la atención del resto de pasajeros, que se giraron y asomaron por encima de sus asientos para ver de dónde venía el alboroto.
- Per... perdón... ¿seño...rita?
- No quiero comer nada. Y no vuelvas a despertar a alguien para eso o procuraré que pierdas tu trabajo.
- De... de acuerdo. Lo siento, seño... rita.
7 sept 2019
Las sombras de Vivi, parte 3 y final
Nada más y nada menos que cuarenta días hacía desde que recibió la noticia de que todavía habría esperanza para la región, para sus ciudadanos y para la propia Vivi. Desde entonces, habían investigado más de un centenar de localizaciones, donde hallaron multitud de pistas en guaridas de personas que había poseído Vivi para sus fines. Además, la actividad del enemigo había aumentado, indicativo de que la conciencia demoníaca estaba perdiendo la paciencia y ya no encubría sus actos con la sutilidad de antes. El progreso también se hacía notorio en las comunicaciones, gracias a las líneas internas que habían establecido para poder mantenerse comunicados y al margen de terceros, de manera que podían coordinar las operaciones sin temor a que se filtrase información de ningún tipo. Sus efectivos habían aumentado también, ya que a Tristán, Melina y ella, se le habían sumado un par de los capitanes de Fernach, pues ya estaban confirmados a través de lo que dijo Clifford que no eran traidores ni estaban controlados; también el capitán Odfor y algunos de sus hombres de confianza, que tras asegurar las rutas de la zona afectada hacia el resto de la zona Brell y otras regiones cercanas, se había incorporado a la investigación.
5 jul 2019
Las sombras de Vivi, parte 2
- ¡Mamá, mamá! ¿¡Qué ocurre!?
En medio de una tarde fresca pero tranquila, una y estruendosa alarma comenzó a resonar en todo el poblado. En el parque de la plaza, un grupo de niños habían recogido la pelota con la que jugaban y se acercaron a sus madres y padres, asustados. Los padres de los chicos se levantaron y anunciaron que era hora de volver a casa. Aunque por sus tonos de voz aparentaban tranquilidad, intentando no darles importancia a la alarma para no asustar a sus hijos, lo cierto es que los adultos se miraban entre sí con rostros de preocupación.
- Vámonos, Meryl... -. Una mujer de cabello castaño, largo y lacio, se había levantado del banco para acercarse a la niña de pelo corto y rubio que pegaba muy bien con el color ámbar de sus ojos -. Van... van a hacer un simulacro y hay que dejar espacio a los guardias para que pasen por las calles.
8 abr 2019
Las sombras de Vivi, parte 1
Había pasado más de un mes y todavía no se habían encaminado a su cometido, aunque sabía de sobra el motivo. Después de que Meryl aceptase, Tristán fue a la capital para la confirmación del cometido que iban a llevar a cabo. Ella se negó a entrar en la ciudad, así que durante las semanas siguientes estuvieron más tiempos separados que juntos, mientras el Caballero terminaba de oficializar la intervención con la mayor urgencia posible. Meryl se quedó en las posadas de los pueblos circundantes a la capital, relajándose por las noches pero preparándose durante el día. Llevaba más de un año sin estar en activo y se puso a ello, tanto en la compra de varios útiles como en volver a la puesta a punto con unos primeros entrenamientos. Los primeros días salieron mal, pues estaba bastante oxidada después de la sedentaria vida que estaba teniendo en adición con las sustancias que tomaba.