El castillo de Rostov, capital de Gran Hiullal.
Un hermoso edificio de más de quinientos años de antigüedad, erigido sobre un rocoso monte en el centro de la ciudad y formado por dos grandes torreones a los lados de una estructura central ovalada donde se halla el salón del trono. Trono que se alza al fondo de una habitación rectangular muy amplia, normalmente vacía pero casi siempre usada para celebrar grandes banquetes en mesas alargadas, disfrutando del calor de las hogueras en contraste con las nevadas que se podían visualizar a través de los amplios ventanales. Pero la familia noble que rigió en su mayoría sobre las tierras heladas de Hiullal, la casa Armstrong, no solo se limitaba a invitar a señores de alto renombre para formar parte de sus cenas, sino que en ocasiones también abrían sus puertas a la población de la ciudad y viajeros de otros lugares, de manera que estrecharon lazos con todo tipo de escalones sociales.


